Hacía tiempo que andaba detrás de los datos del bautizo de los indios de Colón. Sabía que habían venido con él en su primer viaje, al menos en la Pinta, y que al desembarcar en Baiona (Pontevedra) algunos de ellos fueron enterrados al pie del Monte Real, donde se haya emplazado el parador actual de Baiona. Eso es lo que había oído, entre la maraña de datos que rodean al almirante misterioso. Pero colón no desembarcó en la villa del sur de Pontevedra, sino que se había dirigido en el otro barco, la Niña, no hacia Galicia como sería lo lógico, sino hacia Lisboa, a través de la tormenta. Todo ello con el fin de no atracar en Baiona…

Ésta villa pertenecía a las antiguas posesiones de Pedro Madruga (alias de Cristóbal Colón), donde éste podría ser fácilmente reconocido por sus antiguos vasallos, y dado que estaba oficialmente muerto -tras su acuerdo con los reyes católicos-, Colón no podía romper ese pacto, o podía perder  todo lo acordado en Santa Fe. Eso era precisamente, lo que le obligaba a navegar hacia Lisboa, en plena tormenta, donde  atracó con el barco casi desguazado.

Colón llevaba ya indios en ese primer viaje de vuelta, como testimonio de primera mano de su descubrimiento, y tenía interés por convertirlos en traductores de sus futuros viajes, y también los enseñaba -junto a animales exóticos, oro y productos de aquellas lejanas tierras- a los reyes y nobles que acudían en tropel a recibirle, tanto en Portugal como en España. Estos primeros indios que trajo -de los que poco se sabe- fueron cristianizados en Barcelona, y brindados allí a los reyes católicos. Sin embargo, a la vuelta de su segundo viaje, en Junio de 1496, Colón traería consigo a dos indios más para convertirlos en traductores, y los bautizó en el monasterio de Guadalupe, en Cáceres. Aqui tenemos otra prueba más de la identidad del noble gallego, pues en su bautizo al catolicismo les impuso el nombre de ¡Cristóbal y Pedro! casualmente, los mismos nombres de Pedro Madruga y su alter ego, Cristóbal Colón.

Debo dar las gracias al gran coloniano  José Vasques Lema que me puso sobre la pista del bautizo de los indios en la basílica de Guadalupe, Cáceres. Es un dato que llegó tarde a mi libro, pero aprovecho para mencionarlo aquí ahora. Poco después de que Vasques Lema me avanzara en este asunto, viajé hasta allí para confirmarlo, y comprobé de paso que Guadalupe era uno de los monasterios más bonitos e impactantes de España, y que allí se consideraba como  uno de los asuntos históricos más relevantes el del bautizo de los indígenas de Colón, donde incluso se conserva el acta de su bautismo. Pero esto de que algunos contemporáneos -como Lucio Marineo Sículo- le llamen Pedro Colón, o que imponga también este mismo nombre a sus indios, es algo de lo que la historia oficial no se hace demasiado eco…

 acta bautismo

Hoja de bautismo de los indios Cristobal y Pedro en Guadalupe

Sin embargo, debiera resultar sumamente curioso, y muy significativo, que hasta los indios que bautiza el descubridor lleven el mismo nombre de Colón y Madruga.  Dice así la web del Real Monasterio de Guadalupe:

“El almirante Cristóbal Colón estuvo muy ligado a los Reyes Católicos y por ello, tuvo presencia en Guadalupe en cuatro ocasiones con motivo de su empresa de la conquista de América: El 21 de abril de 1486; los días 5 y 6 de abril de 1486; en 1493 tras su logro del primer viaje, y en 1496 tras su segundo viaje trayendo consigo dos indios, Cristóbal y Pedro, que fueron bautizados en la pila que hoy se encuentra en la fuente de la plaza de Santa María.”

plaza guadalupe

pilaPlaza de Guadalupe, con la pila bautismal de los indios a modo de fuente pública, y que sólo en este país iconoclasta se concibe que una joya arquitectónica como ésta,

que debiera ser declarada bien de interés cultural, se halle emplazada en la fuente de la plaza pública.

Para ir con google maps pica aquí:  http://goo.gl/maps/gtx9C  -  http://goo.gl/maps/NuXfk

 

 

Efectivamente, en el exterior de la basílica, en el centro de la plaza se halla la antigua pila bautismal que sirvió al acto, y muy cerca una representación en forma de lápida conmemorativa colocada no hace muchos años para recordar este hecho notable. El libro primero de bautismos[1] recoge este hecho diciendo así:

 

“Viernes XXIX deste mismo mes se baptizaron Xristoval e Pedro, criados del sennor almirante don Xristoval Colón. Fueron sus padrinos: de Xristoval, Antonio de Torres e Andrés Blasques. De Pedro fueron padrinos el sennor Coronel e sennor comendador Varela, e baptizolos Lorenço Fernández, capellán”

 

bautismo con marca de agua

Imagen de 2003 de la partida bautismal de los Indios de Colón en Guadalupe, Libro I de bautismos 29 Julio de 1496. http://goo.gl/maps/DHZHx

 

Era el  29 de Julio de 1496, viernes y los recién bautizados eran criados del Almirante D. Cristóbal Colón. Habitualmente se les solía imponer el nombre de su propietario, hecho que se produjo en más ocasiones con otros propietarios de indios.

cuadro de Nuñez Bañez

En el interior de la basílica está el lienzo del pintor Juan Manuel Núñez Báñez, un cuadro de finales del siglo XX, donde vemos otra representación del mismo acto bautismal, que daría pie a la cristianización de América.

Pero, ¿qué tenía Colón con Guadalupe?

No lo sé ciertamente, quizá sólo su enorme belleza monumental; el caso es que ya antes del bautizo, Guadalupe era lugar colombino de referencia. De hecho, en el monasterio está enterrado el rey Enrique IV, padre de la joven Juana la Beltraneja, y el mismo monasterio jerónimo se había posicionado a favor de ella contra Isabel de Castilla -igual que Pedro Madruga hiciera en Galicia. El caso es que Madruga y la villa de Guadalupe eran pro-La Beltraneja, o Beltranica, como era conocida entonces. Esto ya les une, antes de cambiar de identidad. E Isabel la Católica, como el mismo Colón, posteriormente también lo convertiría en uno de sus lugares preferidos. De hecho Colón  le daría ese nombre a una de islas de las Antillas, como se comprometió allí mismo.

El descubridor  había visitado este monasterio varias veces antes, e incluso se había ofrecido a ir allí en peregrinación, mediante un voto en alta mar, si se salvaba del naufragio durante el primer viaje. Así fue, y Colón lo testimonió en su Diario de a bordo, retornando posteriormente a Guadalupe a dar gracias. El historiador Juan Manzano menciona tres visitas seguras  de Colón a Guadalupe: 1486, 1493 y 1496. Consuelo Varela cita también que realizó de tres a cinco visitas, pero es probable que fuesen más a nuestro juicio, aunque bajo su otra personalidad: Pedro Alvarez de Soutomaior. Sería interesante investigar este punto entre las andanzas del conde rebelde a Castilla, que era a su vez uno de los mejor informados dentro de la corte portuguesa.

Hay un hecho, y es que Colón siempre se mueve en el entorno de la raia de Portugal: Salamanca,  Valladolid, Cáceres (Guadalupe), Córdoba, Sevilla y Huelva…  ¡Siempre se movía alrededor de la Ruta de la Plata, la misma que conduce de Andalucía a Galicia. Parece como si necesitase  tener a su lado la frontera lusa! Es curioso y casi increíble que sin tener ningún tipo de pruebas, los catalanes todavía quieran atribuírselo! Pero confiemos en que seguiran apareciendo más y mas, hasta que caiga la venda de los ojos trazada por el mito genovés…

Carlos de Vilanova

 

 

[1] C-15: Libro primero de bautismo, fol. 1v

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