Colón siempre mantuvo que su apellido era así: “Colón”, o bien  “de Colón”. Bien, pues así es también como aparece en los documentos hallados en Pontevedra pertenecientes al siglo XV. De hecho es el único lugar del mundo donde aparecen documentos con ese nombre. Pero son otros siempre los que -después del descubrimiento- cambian su nombre (Colom, Colombus, Colombo…) y lo hacen conforme a su pronunciación o derivación lingüística particular. En Portugal se le denomina Colom, lo que los catalanes aprovecharon para atribuírselo. Pero es una falsa atribución.

En latín, idioma habitual en la época, se le denominaba Colombus… Total, que su nombre se deforma al ritmo que crece su fama. Visto esto, Colón llega incluso a decir: “Pongame, pues, el nombre que quisieren…”

Sin embargo, en las Capitulaciones de Santa Fe, el descubridor deja -una vez más- muy claro su nombre y firma como Cristóbal Colón; el Papa en las bulas Alejandrinas le llama Christóforum Colón, y en el primer folleto alemán sobre el descubrimiento que hay en la Biblioteca de Múnich se dice “Cristóforo Colón de España”, lo que sin duda es una latinización del nombre, pero no así del apellido que permanece idéntico, y tal como era junto a la referencia a su origen español, no italiano.

¿A qué viene esto? Pues a que recientemente, se han abierto los archivos secretos del Vaticano (http://www.luxinarcana.org/documenti/), mostrándonos imágenes de la bula papal en la que se ve claramente escrito el nombre de Colón, tal como lo conocemos, y tal como aparece también en los documentos y monumentos pontevedreses: COLON. Sólo por esta prueba  del verdadero apellido del descubridor, ya se  invalida la tesis del lanero genovés “Colombo”, y de paso también la  tesis catalano-balear o la portuguesa del “Colom”.

Otro de los mitos sobre el Almirante es que nació en 1951 y que con veintisiete años se fue a Portugal. Falso. De ser así, habría sabido hablar italiano y no tendrá que recurrir a un intérprete para cartearse con el italiano Toscanelli. De ser ése el caso, habría descubierto América con 41 años, cuando en realidad lo hizo con 60 años!

Bien, en 1506, con 74 años muere en Valladolid, y como dice el bachiller Bernáldez (que estaba allí presente): “en senectude bona alrededor de 70 años”. En la imagen del Retablo de la Virgen del Buen Aire, o Virgen de los Mareantes de  1535, pintada por Alejo Fernández que se halla en el Real Alcázar de Sevilla, en la Sala de Audiencias, y que en su día fue dependencia de la Casa de Contratación se halla una imagen contemporánea de Colón, y si la ampliamos, a la izda, veremos su cara, con su calva, su barba y su pelo cano. Y también su nariz aguileña, tal como lo describe su hijo que era. Evidentemente no podía tener 41 años…

 

No quiero dejar este breve artículo de pruebas mediante imágenes, sin recordar un dato interesante que suele pasar desapercibido también en Pontevedra: la efigie de Colón que se haya labrada en la fachada principal de la Basílica de Sta. María la Mayor de Pontevedra, una maravilla arquitectónica de estilo plateresco, financiada por el gremio de mareantes de la ciudad y construída durante el s. XVI.

Se trata de una de las joyas de la arquitectura gótica gallega, que fue finalizada durante el reinado de Carlos I por las cofradías marineras de la rica ciudad pontevedresa (la segunda del Atlántico, tras Lisboa, en siglo XV). Esta fachada oeste, es obra de Cornielles de Holanda y Joao Nobre, realizada a modo gran retablo de piedra, con tres cuerpos de profusa decoración. Es obvio que en Pontevedra tenían muy clara la procedencia del descubridor, hasta el punto de incluirlo en la fachada principal de su basílica…

En el cuadrado blanco, vemos una ampliación de la imagen dedicada a Cristóbal Colón, que está mirando para la dormición de la Virgen. Sería muy interesante bucear entre los documentos sobre el origen de la basílica, para conocer más al respecto. Algún día quizá alguien lo haga… En todo caso, allí se colocó la imagen de Colón, como recuerdo de su gran descubrimiento, realizado con la nao “La Gallega”, construida en los astilleros pontevedreses de la Moureira, y que fue rebautizada en honor a esta parroquia y a esta basílica como  la “Santa María” la Mayor, de Pontevedra. La misma a la que Colón dedicó las salvas de disparos en las Indias recién descubiertas, aquel 18 de Diciembre de 1492 …en honor a la patrona de su ciudad: Pontevedra, la cual se celebra el mismo día.

Evidentemente hay muchas más pruebas, estas son sólo un aperitivo para recordar algunas imágenes que demuestran claramente que Colón era el gallego Pedro Álvarez de Soutomaior IV o Pedro Madruga.

Pero de eso nos ocuparemos en futuras ocasiones…

Carlos de Vilanova

 

  1. António Pedro Sottomayor says:

    Artigo excelente e de grande clareza. Totalmente de acordo. Acerca da pintura de Alejo Fernandez, existe ainda outro facto que exponho no final do texto “Colón, “Alpedrinha”, Caminha” (Parte 3) neste mesmo blog.
    Relativamente ao apelido “Colon”, e baseado no parentesco referido por Fernando Colon, parece claramente um nome derivado do francês “Coulon”, que significa em português “Pombo”, em castelhano “Paloma” e em latim “Columbus”. Assim, o apelido “Colon” deve ser considerado uma derivação fonética e nunca uma derivação semântica.
    Ou seja: “COLON” é diferente de “COLOMBO”.
    Bom trabalho, Carlos

  2. Avatar de Fernando Alonso
    Fernando Alonso says:

    Muy bueno,Carlos

    Fernando Colón (hijo del almirante):
    “El Almirante, conforme a la patria donde fue a vivir y a empezar su nuevo estado, limó el vocablo para conformarle con el antiguo y distinguir los que precedieran de él, de los demás que eran parientes colaterales, y así se llamó Colón”.

    La frase anterior de Fernando Colón da la razón a Antonio Pedro Sottomayor: “Assim, o apelido “Colon” deve ser considerado uma derivação fonética e nunca uma derivação semântica.”

    Apertas

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